Cómo diferenciar la cefalea tensional de la migraña clínica

Identificar el tipo exacto de dolor de cabeza es el primer paso para un tratamiento eficaz. Analizamos los mecanismos neurológicos que diferencian estos procesos.

SINTOMATOLOGÍA

6/23/20262 min read

El dolor de cabeza es uno de los motivos de consulta más frecuentes en atención primaria, pero a menudo se tratan erróneamente todas las cefaleas bajo el mismo criterio. Confundir una migraña con una cefalea tensional retrasa el alivio y cronifica el malestar de forma innecesaria. Para abordar el problema con rigor científico, debemos examinar el origen fisiológico y la naturaleza exacta del dolor.

La localización y el tipo de dolor

La cefalea tensional suele manifestarse como una presión sorda y constante, descrita frecuentemente como una banda ajustada alrededor de la frente o las sienes. Por el contrario, la migraña se caracteriza por un dolor pulsátil, habitualmente unilateral, que parece latir al ritmo del corazón y empeora notablemente con la actividad física mínima.

Los síntomas asociados marcan la diferencia

Mientras que la cefalea tensional rara vez interfiere con los sentidos, la migraña se acompaña de un cortejo sintomático complejo que incluye hipersensibilidad severa a la luz y al ruido. En muchos pacientes, este cuadro clínico viene precedido por el aura, un conjunto de alteraciones visuales transitorias que sirven de advertencia neurológica antes de la crisis.

Pautas de registro para su consulta

Le recomendamos llevar un diario detallado donde anote la duración exacta de los episodios, la intensidad del dolor y los posibles desencadenantes ambientales. Presentar este registro estructurado en su próxima visita médica facilitará un diagnóstico preciso y un plan de acción terapéutico adaptado a su caso.